
Mi nombre es Verónica, en 2013 después de terminar la carrera sufrí una crisis existencial que me llevó a dudar del camino que había elegido, a preguntarme qué era lo que realmente quería en la vida y cuál era realmente mi camino. En ese momento profundicé en mi interior y me di cuenta que lo que realmente quería era ayudar a los demás. Pero también me di cuenta de lo mal que estaba internamente y que lo primero que tenía que hacer era ayudarme a mi misma a estar bien para así poder ayudar a los demás. Es ahí donde empezó mi camino, y donde empecé con la meditación. Sentía que esa era la técnica que me ayudaría a estar bien internamente. Desde la infancia sufría capítulos de depresión.
Cuando me metí a meditar me di cuenta de cuánto dolor había en mi interior y de todo el trabajo que tenía que hacer de limpieza interna si quería estar bien internamente, fui mi paciente número 1. Todo lo que leía e iba aprendiendo lo ponía en práctica en mi misma, fue un proceso que me llevó años y que hice yo sola guiada por mi interior y la información de libros y cursos. Al final después de toda esta experiencia es como surgió la técnica de la meditación terapéutica que es la que me ayudó a limpiar todo mi interior y a pasar de la depresión a un estado de bienestar interior.
En 2016 estando ya mucho mejor internamente me empecé a formar en cursos con el objetivo de poder llegar a ayudar también a otros. Ese año me forme en Registros Akashicos llegando a conseguir la Maestría, al año siguiente me forme en Hipnosis Clínica Reparadora (Hipnosis regresiva) y después en Quiromasaje y Reiki. En 2018 creé la página y el canal de YouTube de Meditación y Espiritualidad para ayudar a los demás a estar bien internamente a través de las meditaciones guiadas.
También empecé a trabajar ayudando a otras personas a través de las distintas terapias en las que me forme.
Mi vocación por ayudar a las personas a tener un estado interior bueno. Me ha llevado a seguir formándome a la vez que trabajaba. En 2023 me forme en Yoga Nidra y también he aprendido una técnica japonesa llamada Jin Shin Jyutsu que complementa muy bien con la meditación, y de una forma muy sencilla y rápida logra equilibrar el interior y gestionar las emociones para alcanzar un estado de armonía interna.
Sé lo que es vivir un infierno mental y lo importante que es salir de él.
El cielo no es un lugar, es un estado mental y todos podemos alcanzarlo.
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Mi nombre es Nieves. Varias han sido mis profesiones pero es ahora cuando me siento verdaderamente en mi lugar.
Soy madre de dos niñas pequeñas. Conozco muy bien lo que es el estrés, esa sensación de no llegar a tiempo, ir corriendo a todos lados, comer deprisa y desplomarte en el sofá al finalizar el día.
En el año 2015 ese ritmo frenético, me pasó factura y en el momento que más tranquila estaba, disfrutando de un rato en familia, tuve una crisis de ansiedad.
Ahí comenzó mi camino.
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Decidí apuntarme a clases de yoga, disciplina que actualmente practico todas las mañanas y de la que me declaro fiel seguidora, hasta el punto de formarme como profesora de Kundalini yoga, titulada por el Kundalini Research Institute (KRI).
Gracias a la respiración consciente y la meditación, poco a poco mi estado de estrés fue disminuyendo.
Reiki se cruzó en mi camino y, para mí, se ha convertido en un estilo de vida. Ostento el tercer nivel de esta disciplina y en determinados casos, siempre consensuado con el cliente, puedo combinar la Reflexología con Reiki. Los resultados son maravillosos.
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Mi encuentro con la Reflexología fue casual... un conocido me habló de su visita a un reflexólogo y cómo tocándole sólo los pies había sentido como si le estuviesen tratando la espalda. Algo hizo clic en mí y tras mucha búsqueda de información comencé a entender que todo está conectado en nuestro organismo.
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Mi formación como reflexóloga la recibí en el Instituto de Reflexología en Madrid y como masajista yóguico en la Escuela de Healing Hands, con grandes profesionales a mi lado. Lo que más me gusto de ambas formaciones es que evalúan al individuo en su conjunto como seres holísiticos que somos. Durante el 2019/2020 colaboré con la Asociación de Fibromialgia A.Fibro-Sur Fuenlabrada, dando sesiones de Reflexología entre sus asociadas con muy buenos resultados; y durante el año 2022 fuí la coordinadora de España del International Council of Reflexologists.
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A día de hoy, sigo recorriendo mi camino, estoy inmersa en un intenso trabajo de crecimiento personal y reconexión conmigo misma.


Mi nombre es Natalia. Acompaño procesos internos y crecimiento personal desde el cuerpo, el sonido y la presencia, con amor y límites claros.
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Mi recorrido como emprendedora nace del movimiento como vía de autoconocimiento, regulación emocional y bienestar personal. Trabajo desde una mirada creativa y flexible, capaz de abrir nuevas formas de habitar una misma circunstancia sin perder el rigor ni el corazón.
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Me mueve una profunda empatía y el trabajo consciente en equipo. Integro mis conocimientos de manera transversal, respetando el ritmo y el proceso de cada persona, sin rescatar ni dirigir su camino.
No ayudo ni rescato: acompaño. El trabajo pertenece a cada persona, y mi presencia está al servicio de que pueda escucharse, responsabilizarse de su proceso y sostener su camino con mayor conciencia, hoy y cuando el acompañamiento termina.
El primer paso es una mirada profunda y consciente, un espacio de presencia donde detenerse, sentir y discernir si este es el camino adecuado en este momento vital.
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De forma paralela a mi proyecto de acompañamiento, continúo vinculada a la investigación en el ámbito hebreo y judío, colaborando con instituciones públicas. Esta dimensión investigadora aporta profundidad, contexto y sentido a mi manera de mirar y sostener los procesos humanos.
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Creo en el movimiento, la presencia y la conciencia como caminos para volver a escucharnos y asumir, con responsabilidad, nuestro propio proceso de vida.
Mi nombre es Salud Camarasa, soy Bióloga de profesión y de vocación, trabajaba en el campo de la educación ambiental en adultos hasta que enfermé de cáncer de pecho; una de las recomendaciones de mi oncólogo fue que practicara yoga.
En la primera clase a la que asistí, la profesora en la meditación final , empezó a tocar un cuenco de cuarzo, yo no los conocía ni nunca los había escuchado, quedé fascinada .
Ese cuenco me ha llevado a lo que soy ahora, Terapeuta de Sonido, donde se utiliza el sonido y la vibración para equilibrar cuerpo, mente y emociones llevando a la persona a profundos estados de relajación, paz y bienestar.



